Si en el correo llegó un documento con el escudo del Departamento de Justicia y las palabras Notice to Appear, lo que tienes en la mano no es una carta informativa ni una multa: es la citación que abre un proceso ante un juez de inmigración.
La reacción más común es guardarlo en un cajón y esperar a ver qué pasa. Es exactamente lo contrario de lo que conviene hacer.
Los cuatro datos que debes revisar hoy mismo
- Tu nombre completo y tu número de registro de extranjero, el llamado A-number: nueve dígitos precedidos de una A.
- Los cargos, es decir, la sección donde el gobierno explica por qué considera que debes salir del país.
- La fecha y la hora de la audiencia.
- La dirección exacta de la corte.
Es frecuente que la fecha diga to be determined o que la hora aparezca en blanco. Eso no significa que no habrá audiencia: significa que te la notificarán más adelante, y que la dirección que el gobierno tenga registrada de ti es lo único que te conecta con esa noticia.
Por qué faltar a una audiencia es el peor escenario
Si no te presentas, el juez puede ordenar tu remoción en ausencia, sin escuchar tu caso. Esa orden se emite aunque tuvieras una defensa sólida, aunque lleves años en el país y aunque tengas familia aquí. Reabrir un caso después es posible en ciertas circunstancias, pero es más difícil, más lento y más caro que haber asistido.
Si te enfermas o tienes una emergencia el día de la audiencia, no basta con no ir. Hay que avisar a la corte por escrito y con anticipación, y conviene hacerlo con ayuda legal.
Mantén tu dirección actualizada
La corte escribe siempre a la última dirección que tiene registrada. Si te mudas y no lo informas, las notificaciones seguirán llegando a tu dirección anterior y los plazos correrán igual, aunque tú no te hayas enterado.
Informar un cambio de domicilio a la corte es un trámite propio, distinto del que se hace ante otras oficinas de inmigración. Avisar en una solicitud no actualiza la otra.
Qué hacer esta semana
- Guarda el documento completo, con el sobre, y fotografía cada página.
- Anota la fecha de la audiencia en un lugar donde la veas todos los días.
- Verifica fecha y hora en el sistema automatizado de información de casos de la corte, porque a veces se reprograman.
- Busca representación legal antes de la primera audiencia, no después.
En la primera audiencia el juez te preguntará si tienes abogado. Puedes pedir tiempo para conseguir uno, y normalmente se concede, pero llegar ya representado cambia el tono y el ritmo de todo el proceso.
Lo que conviene no hacer
- Ignorar el documento esperando que se resuelva solo.
- Firmar cualquier papel que te entreguen sin entender qué dice y qué renuncias con él.
- Pagarle a alguien que no sea abogado o representante acreditado para que «arregle» tu caso.
- Salir del país sin consultar antes: en algunas situaciones equivale a aceptar la remoción.
Si ya pasó la fecha
Si descubres que había una audiencia y no fuiste, no asumas que todo terminó. Dependiendo de por qué faltaste y de cuánto tiempo pasó, puede haber margen para pedir que el caso se reabra. Ese margen se estrecha con el tiempo, así que la consulta no debería esperar.